Todo tratamiento exitoso comienza mucho antes de elegir un cosmético, un equipo o una técnica: comienza con un diagnóstico correcto. La capacidad de identificar una condición dermatocosmiátrica, comprender su fisiopatología y reconocer sus manifestaciones clínicas es la competencia que distingue a un profesional que simplemente aplica procedimientos de aquel que realmente resuelve problemas. En este módulo desarrollarás el razonamiento clínico necesario para evaluar la piel de manera integral, interpretar sus alteraciones más frecuentes y establecer criterios objetivos para seleccionar el abordaje más adecuado o decidir una derivación oportuna cuando sea necesario. Este será el fundamento sobre el que construirás todos los protocolos terapéuticos del curso.